
Nos entierran a cada uno en el cariño de los otros.
SANTIAGO CASTELO.
Me aconsejan los psicólogos que no me auto-culpe, que las circunstancias son las que fueron, que
debo vivir el hoy con la vida que tengo.
Qué fácil aconsejarlo; que difícil llevarlo a efecto. ¿Cómo poder olvidar en cada cosa que disfruto o sufro, a esa persona que compartía mi vida y que tanto deseaba que pudiéramos salir al campo,viajar, conocer ciudades, y cuando menos lo esperas desaparece para siempre?
No puedo dejar de pensar que ahora que él ha faltado, y no tener aquellas obligaciones que me ataban tanto, he podido hacer varios viajes, incluso a otros países.
¡Como hubiera disfrutado en la primera comunión de nuestra nieta, o en diversos acontecimientos que desde entonces hemos gozado en la familia.
Cierto es, que hemos viajado juntos desde el note de Francia al sur de España, desde el este - oeste de Portugal, hasta el este de España. Porque ÉL en espiritu venia conmigo.
Nada hizo presagiar que se presentaría la Parca cuando menos la esperabamos.
Qué fácil aconsejarlo; que difícil llevarlo a efecto. ¿Cómo poder olvidar en cada cosa que disfruto o sufro, a esa persona que compartía mi vida y que tanto deseaba que pudiéramos salir al campo,viajar, conocer ciudades, y cuando menos lo esperas desaparece para siempre?
No puedo dejar de pensar que ahora que él ha faltado, y no tener aquellas obligaciones que me ataban tanto, he podido hacer varios viajes, incluso a otros países.
¡Como hubiera disfrutado en la primera comunión de nuestra nieta, o en diversos acontecimientos que desde entonces hemos gozado en la familia.
Cierto es, que hemos viajado juntos desde el note de Francia al sur de España, desde el este - oeste de Portugal, hasta el este de España. Porque ÉL en espiritu venia conmigo.
Nada hizo presagiar que se presentaría la Parca cuando menos la esperabamos.
¡Qué sencilla la muerte, qué sencilla
pero que injustamente arrebatada!
No sabe andar despacio y acuchilla
cuando menos se espera
su turbia cuchillada.
Miguel Hernández